Suscripciones:

    Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir notificaciones de nuevas entradas.

    Únete a otros 5 suscriptores

    Entradas recientes: Eloy Caballero

    Eternalismo y perspectiva temporal

    Eternalismo y perspectiva temporal

    Espacialmente hablando, si dirigimos la mirada a lo lejos y contamos con la diferencia de alturas apropiada, nuestra vista divisa una apreciable perspectiva. Abstraigámonos por un momento y pensemos en un espacio completamente congelado, estático, sea eso lo que sea. Aunque nada en el universo parece estar en estado estático, parece que nuestra mente si […]

    Pánico en playa dinosaurio

    Pánico en playa dinosaurio

    He aquí la versión en alta definición del collage que acompaña a mi artículo sobre simbología en la película Jurassic World. Los materiales usados tienen origen diverso. La playa y el cielo son un fondo de pantalla de wonderfulengineering.com. La mujer que duerme en la palmera es de un anuncio de revitalizante. El dinosaurio es […]

    El capitán Ajab y la conciencia desequilibrada

    El capitán Ajab y la conciencia desequilibrada

    Herman Melville plantea su novela, Moby Dick, como una alegoría de la sociedad de su tiempo. La sociedad tecnológicamente avanzada se ha lanzado a la explotación indiscriminada de los recursos naturales porque está cegada por el dinero. Los señores tienen ansia de lucro para mantener su posición controladora; los mandos intermedios implementarán las órdenes a […]

    Inteligencia, codicia y crisis financiera

    Inteligencia, codicia y crisis financiera

    Uno de los contrasentidos más grandes de la reciente crisis financiera que no terminamos de superar es el misterio de la inteligencia mal empleada, que se puede resumir así: Siendo evidente que cada vez la gente está más preparada y con más estudios, y que cada vez contamos con más medios auxiliares, es decir, que […]

    El lamento del vendedor

    El lamento del vendedor

    Grité mi súplica en medio del atasco al tipo que conducía el porche-cayén. Expuse mis cuitas al panadero que preparaba la primera hornada del día a una hora indecente. Se lo conté al boticario y a la practicanta mientras jugábamos al mus en la mesa camilla de la trastienda. Pinté un esquema del pozo que […]

San Jerónimo en su estudio

Símbolos y conquista del espacio en la pintura

San Jerónimo en su estudio es un cuadro de Antonello da Messina (1430-1479), que fue pintado en alguna fecha entre los años 1460 y 1475 y contiene no solo una interesante demostración de las primeras etapas de aplicación de técnicas de perspectiva, sino también una rica y variada muestra de simbología visual propia de la cultura cristiana de la época renacentista. Jerónimo fue el responsable de la traducción de la Biblia del hebreo al latín, dando lugar a la versión denominada Vulgata, que sustituía a una vieja traducción previa (Vetus Latina), y que sigue siendo la versión oficial de la Biblia en latín. San Jerónimo se muestra en hábitos de cardenal, un rango que nunca alcanzó en vida, pero que da fe del reconocimiento que la Iglesia le presta por su inmensa labor intelectual. Algunos expertos han llegado a identificar los rasgos del personaje con los del cardenal Nicolás de Cusa (1401-1464), contemporáneo de Antonello y al que pudo conocer en algún viaje a Roma o en cuya imagen reproducida en otra pintura se pudo inspirar.

Con respecto al espacio y la perspectiva, el artista demuestra su maestría al plasmar varios ambientes, cercanos y distantes a la vez, en un reducido lienzo cuyas dimensiones reales son 46×36 cm. El primer plano corresponde a un marco de piedra elaborada, tras el cual se deja ver todo un complejo, que hemos de suponer conventual, en el que se enclava el gabinete de San Jerónimo. El erudito ocupa la posición central del cuadro y en sus manos, que pasan las hojas de un libro que hay que suponer que es la Biblia, se focalizan los efectos principales de la perspectiva: las líneas del solado y la profundidad de las estanterías y módulos que forman el estudio.

Saint Jerome in His Study YouTube video

Más al fondo, las ventanas dejan ver los paisajes del exterior campestre con sus escenas mundanas: los verdes sembrados y prados, un río navegable, un palacio, caballerías, personajes a pie y a caballo, un perro; y también el nivel del cielo sobre las montañas, surcado en la distancia por varias aves. Como apuntes más importantes sobre la técnica de Antonello, hay que mencionar las influencias de la pintura flamenca, que se dejan ver en la variedad y cuidado de los detalles de los objetos: libros, vasijas, plantas y el uso innovador que, otra vez tomado de los artistas flamencos, hacía del aceite como aglutinante de sus pigmentos, en lugar del huevo, que era lo más común en la Italia de su época. He aquí el original con el que vamos a estudiar los símbolos de San Jerónimo en su estudio.

La doma de la bestia

El detalle más llamativo del cuadro es la presencia del león en la sala de la parte derecha. Una de las leyendas sobre San Jerónimo, compilada en las Leyendas Doradas medievales, unos escritos sobre vidas de santos, cuenta que cierto día, un león con una espina clavada en la zarpa se aproximó al monasterio donde Jerónimo trabajaba. El resto de los monjes huyeron asustados, pero Jerónimo permaneció impasible y sacó la espina que atormentaba a la fiera, que desde entonces le guardó gratitud y permaneció a su lado, comportándose como un gatito. El león era considerado el rey de todas las bestias, y el cristianismo, representado por su erudito Jerónimo, había logrado ponerse por encima, había domado a la naturaleza.

Composición figurativa basada en San Jerónio en su estudio

Símbolos animales en San Jerónimo en su estudio

Ya hemos mencionado la presencia de caballos y un perro en la distancia de los campos a través de las ventanas, y de aves en los cielos. Pero también se aprecian otros tres animales en el cuadro. El gato que reposa en el estrado a los pies del santo, en la parte izquierda de la foto, es imprescindible en una biblioteca medieval, pues mantiene a raya a los temidos ratones, que con su voracidad roedora podían dar al traste con muchos años de trabajo intelectual plasmado en papel.

Demasiado obvia es la presencia de una perdiz y un pavo real en el primer plano de la composición y, efectivamente, su lugar no es meramente decorativo. En el Renacimiento existía la leyenda de que la perdiz era un ave que robaba los huevos de los nidos de otros pájaros, y esto la había convertido en la imagen alegórica de la forma en la que el mismo diablo robaba las almas de los jóvenes, que tan fácilmente se dejaban caer en la tentación. El pavo real tiene una interpretación más sencilla y cuenta con una tradición que se remonta a las catacumbas. Se supone que era el ave del Paraíso, la que estaba presente ya en el jardín del Edén, antes de que Adán y Eva cometieran el pecado original, y por tanto simboliza la vida eterna.

El contraste: vida urbana y vida rural

El contraste entre los paisajes del fondo que se observa a través de las ventanas, nos muestra un ambiente de naturaleza urbana o casi urbana a la izquierda y rural a la derecha. Esto fue interpretado recientemente como una comparación intencionada del artista, que pondría así de manifiesto el contraste entre la vida de la ciudad y la del campo, la vida en sociedad y la vida en aislamiento, que podría haber sido fuente de inspiración para el buen Jerónimo.

Otra composición figurativa basada en San Jerónimo en su estudio

Lo cierto es que este santo siempre contó con detractores, que lo acusan de haber llevado una vida bastante disipada y dada a los placeres carnales en ciertas etapas. Él mismo dice en sus escritos que la vida urbana fue para él: “una mazmorra asfixiante” en la que había sufrido “el peso de la carne”; mientras que al ambiente rural lo tilda de: “un verdadero paraíso”. Jerónimo se decanta por la vida ascética y monástica, en la que vive el Espíritu Santo, frente al desbarajuste de la convivencia en sociedad y el necesario manejo de los apetitos: apetitos que controla el diablo y por los que en sus tiempos de joven estudiante en la Roma de los años 380, parece que Jerónimo se vio totalmente desbordado. De hecho, la culpabilidad por estos episodios pudo motivar la permanente obsesión por el control de las pasiones carnales que caracterizó el resto de su vida, desde las visiones tentadoras de muchachas danzarinas que lo atosigaban en su épica de asceta desértico, hasta el episodio de travestismo que menciona la Vida de los Santos, cuando los monjes, hartos de las admoniciones de Jerónimo y conocedores de su pasado alegre, dejaron junto a su cama un vestido de mujer que el pobre santo se puso inocentemente a oscuras, para chanza de los frailes guasones.

La presencia de la vida urbana en el lado izquierdo, el mismo lado en el que está la perdiz, y el gato, podría confirmar está hipótesis, al igual que la confirmaría la toalla que cuelga sobre el pequeño felino y que podría ser un símbolo de pureza, a menudo relacionado con la Virgen María, aunque en este caso parece una toalla sucia. El lado derecho es el correcto. Allí está el león domado por el cristianismo, la jofaina, que puede simbolizar el bautismo, y el ambiente rural. Observemos también que el pavo real, igualmente a la derecha, no ha desplegado el plumaje de su cola, lo cual podría haberse interpretado como un símbolo de vanidad.

Así pues, el cuadro de Antonello da Messina contiene mucho más que el aparente y simple retrato piadoso de un erudito cristiano en plena actividad intelectual. Se trata de un denso compendio de símbolos y significados cuyo estudio nos acerca de forma más correcta a esta fantástica obra del arte universal.

Safe Creative #1410082294287

Comments

This post currently has 2 responses

Deja tu comentario aquí:

Sidebar



A %d blogueros les gusta esto: