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    Imposible el agua

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    Agua imposible en el amanecer del siglo. Emana un sentimiento de pena y decidido estoy a anotarlo todo. Sí. Para luego contarlo, pues que otra pobre cosa puede hacer un gacetillero. Imposible el vino de ese color verde. Añadas venenosas que crecen en las cepas del sueño anotado. Sopor de vasos a medio terminar, turbios […]

Salud en Marte: ansiedad y estilo de vida

Ansiedad por confinamiento durante el viaje a Marte

He aquí el último artículo sobre salud en Marte en el que trato sobre el resto de los riesgos graves a los que se verán sometidos los astronautas de la misión Mars One. En las circunstancias normales de cualquier misión en el espacio, se presentan trastornos del sueño y fatiga, que devienen rápidamente en trastornos en la interacción social. Todos los astronautas han experimentado dificultad para conciliar el sueño en el espacio. Como faltan las referencias del ciclo biológico básico día/noche, y también la referencia gravitatoria básica: arriba/abajo, el sueño tarda en llegar y la sensación de descanso se evapora. La falta de sueño combinada con la tensión física extrema y también los estados prolongados de ansiedad, están identificados por la neurología como fuentes potenciales de alucinaciones. El rendimiento y la concentración de los astronautas baja en breve tiempo, y la desorientación añade riesgos al viaje. Después de algunos días de calvario, los astronautas normalmente recurren a pastillas para dormir. Pero claro, lo mejor cuando se presenta una situación de riesgo no es, precisamente, estar amodorrado bajo los efectos de un sedante. Cuando se han presentado circunstancias excepcionales, por ejemplo la aparición de algún problema grave en el viaje, se han registrado casos de ansiedad, psicosis, tendencias suicidas y otros trastornos psiquiátricos, que son más variados cuanto más larga es la misión.

La composición de los equipos deberá hacerse en base a un estudio detallado de la personalidad de cada individuo y de su encaje en la dinámica del conjunto, lo cual puede ser un reto para la psicología y siempre deja la incertidumbre inherente al comportamiento humano, que por mucho que se quiera ajustar a un patrón tiene un gran porcentaje de variabilidad.

Composición inspirada en la futura exploración humana del planeta Marte

Ansiedad por vigilancia continua

Desde luego, supongo que el equipo de colonos marcianos estará continuamente monitorizado desde la Tierra, primero por razones de explotación comercial de la emisión de imágenes de televisión para los espectadores terrestres y después para intentar la prevención de problemas con intervenciones rápidas. Pero las intervenciones rápidas cuando los colonos estén en Marte son otra quimera, pues dada la distancia a recorrer, los mensajes tardan entre 15 minutos y una hora en llegar. La propia monitorización continua desde la Tierra puede incluso ser otro factor de riesgo psicológico derivado de la continua invasión de la intimidad. Pero esto es la piedra de toque del proyecto Mars One, que planea financiarse explotando las vivencias de los colonos marcianos como un reality show que transmitirá imágenes en modo 24/7.

Estilo de vida en Marte

Pese a la imagen errónea que los relatos y películas del género de la ciencia ficción hayan podido instalar en la mente popular, lo cierto es que Marte no es ningún parque temático acogedor o favorable para la vida humana, sino un medio tremendamente hostil en el que cualquier descuido se paga con la muerte instantánea. La estancia al aire libre requiere un traje estanco con cierto nivel de presurización, con suministro de oxígeno y con calefacción constante. Un fallo leve en cualquiera de estos sistemas provocaría fácilmente la muerte por asfixia o, lo que quizás es peor, la congelación de los pies. Las excursiones de exploración del terreno y las expediciones lejos de los habitáculos son un imposible en estas condiciones. La vida marciana seguirá siendo, fundamentalmente, un asunto de confinamiento en grupo dentro de los habitáculos y por tanto una fuente constante de tensiones y problemas psicológicos; problemas y tensiones que quizás pudieran resolverse con un simple paseo en solitario al aire libre. Pero en Marte no existe tal cosa como el aire libre, y el simple paseo alrededor del habitáculo puede ser una actividad miles de veces más arriesgada que el “puenting” en la Tierra.

El problema del huerto y la granja

Aunque todos hemos oído las maravillas de la agricultura hidropónica, la realidad es que el cultivo de vegetales en el espacio es una incógnita y la cría de animales, incluyendo a los gusanos, una fantasía. No se sabe nada acerca de las propiedades nutritivas de lo que pueda crecer en ausencia de gravedad, con poco sol y sin aire. No dudo que la alimentación de los futuros colonos marcianos se debe estar estudiando con intensidad pero me temo que los colonos también tendrán que renunciar a muchas de las virtudes nutritivas y a todas las virtudes plancenteras de la cocina. Por de pronto, se sabe que la luz solar en Marte es demasiado débil como para activar el proceso de la fotosíntesis, por lo que las granjas hidropónicas, o aeropónicas, tendrán que suministrar un plus de radiación, probablemente con lámparas tipo LED, y los colonos tendrán que sacar los minerales nutrientes de sus propios desechos orgánicos, o sea, de sus heces y orina. Si logran que algo crezca en los invernaderos del planeta rojo, los colonos marcianos podrían tener que tragarse vegetales con colores que recuerdan las canciones del Aviador Dro, flores violeta y césped naranja, regados con agua de pis. Pero incluso el propio cultivo de vegetales en ambiente cerrado puede presentar riesgos insospechados. Un experimento conducido en el MIT llega a especular con que el exceso de oxígeno que producirá el cultivo de vegetales será tan grande, que los tripulantes podrían empezar a morir por envenenamiento en solo 68 días.

Infografía: salud en Marte, ansiedad y estilo de vida

Enfermedades infecciosas

Las naves espaciales se convierten en habitats microbianos incontrolables en los que realmente no se sabe qué evolución van a tener las bacterias ni qué tipo de infecciones se pueden desarrollar. La estación espacial soviética MIR, que estuvo en funcionamiento entre 1986 y 2000, tenía en sus últimos años una cubierta de mugre de color verde causada por las bacterias y por otros microorganismos. Y la Estación Espacial Internacional parece tener también el mismo problema. No todas estas bacterias son malas, claro, pero algunas pueden mutar y devenir en microorganismos de comportamiento no documentado, que podrían no solo causar enfermedades infecciosas graves a la tripulación, sino hasta corroer los mismos materiales que forman la nave, desde los plásticos hasta los metales. Todo esto es extrapolable a lo que puede pasar en los habitáculos de la superficie de Marte, con la gravedad de que, en caso de infección, una operación de limpieza a gran escala sería todo un desafío, por no decir un imposible.

Adios, madre Tierra

Después de todo lo visto en esta serie de artículos sobre salud en Marte, la conclusión es que tanto durante el viaje de ida, como cuando esté ya instalado en la superficie de Marte, el astronauta debe ser consciente de que ha abandonado la protección de la biosfera terrestre y está en un medio altamente agresivo que pone su vida en continuo riesgo mortal desde múltiples flancos. Cualquier descuido puede acarrear la muerte instantánea. El nivel de concentración requerido es alto y constante, y la presión que esto ejerce sobre el sistema nervioso es considerable, sometiendo al cuerpo a un nivel de fatiga que arruina la salud en poco tiempo. Quedan por tratar los riesgos desconocidos o poco estudiados, por ejemplo se ha observado en las misiones de la NASA que el sistema inmune del astronauta se desregula, con el agravante de que se desconoce el alcance de este trastorno en misiones de larga duración en el espacio exterior. Pero hay que pensar que los equipos médicos del proyecto Mars One están trabajando y encontrando soluciones para limitar todos estos riesgos a niveles decentes. Seguiremos con atención su desarrollo en los próximos años. La fecha prevista para el lanzamiento de la primera misión con colonos es 2026.

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